El 23 de junio la Policía se lo llevó de su casa de Ensenada al ver que tenía bolsas con marihuana con fines terapéuticos. Pese a los incesantes pedidos de su familia y con todos los papeles médicos a mano, lo siguen acusando de tenencia y producción. Ahora, la causa está trabada y sus familiares no bajan los brazos.

Damián Raña, un joven de 27 años, fue detenido en su casa de Ensenada por tener una cantidad de marihuana que él mismo había cultivado para tratar los fuertes dolores corporales que le dejó un accidente de tránsito.

Hace un año, el joven circulaba en auto por Camino Centenario y 511, junto a dos parejas de amigos. Damián se encontraba sentado en la parte trasera del vehículo, cuando un hombre alcoholizado y a toda velocidad chocó contra su auto. Tras el fuerte impacto, el joven tuvo una grave lesión en el fémur, por lo que la pierna le quedó 3 centímetros más corta. A su vez, tuvo un desprendimiento de un coagulo que se le fue al pulmón y dos coágulos a la arteria femoral.

Damián utilizaba el cannabis para producir cremas que aliviaran el dolor que sintió durante los meses de recuperación y nunca pensó que terminaría detenido.

En diálogo con NP, Teresita -madre de Damián- relató lo que sucedió ese 23 de junio:

“Ese día, Damián se tomó un remis desde Berisso hasta Ensenada para abrir la puerta de su casa a la policía. Su hermano lo había llamado diciendo que los agentes pedían ingresar al patio para revisar si había ladrones porque habían recibido un llamado alertando que había personas caminando por los techos.

Cuando estaban saliendo, un policía vio una rama de cannabis sobre la mesa y le preguntó si tenía más. Con gran inocencia, Damián contestó que sí. Inmediatamente, la policía pidió la orden de allanamiento y se lo llevaron detenido. Desde ese día, pasó por la comisaria de Ringuelet, la Alcaidia Nº 2 y ahora está preso en una celda de Alcaidia Departamental Roberto Pettinato”.

Este jueves, familiares, amigos y organizaciones cannábicas pidieron la liberación del joven de 27 años y movilizaron desde 7 y 50 hasta la Cámara de Apelaciones en lo Penal, que funciona en 8 entre 56 y 57.

“Queremos que le salga la morigeración lo antes posible. Se están tirando la pelota entre la Cámara de Garantías y la de Apelaciones y no giran el expediente para poder tener a Damián en casa”, relató Teresita.

“No entendemos que están esperando. La salud de mi hijo está en riesgo ya que no está recibiendo los controles hematológicos por su insuficiencia respiratoria”, contó.

Por otro lado, su madre acusa el mal accionar de la policía, ya que no hubo testigos el momento de la detención. “Esa es la justicia que tenemos en la Argentina”, concluyó.