El Colegio de Nutricionistas de la provincia de Buenos Aires expresa su preocupación frente a los últimos datos arrojados por el último informe de Barómetro de Deuda Social de la Infancia de la UCA en el que se observa que el 51,7% de los niños argentinos viven en situación de pobreza, lo cual refleja un importante deterioro en la calidad nutricional de su alimentación como así también al acceso a la salud.

Es indudable la relación entre pobreza y alimentación, en el cual el documento citado describe que al analizar las inequidades asociadas a cada dimensión de los derechos del niño, la alimentación fue uno de los indicadores que arrojaron los números más preocupantes, en donde el 29,3% de los niños y adolescentes tiene déficit en sus comidas y un 13% paso hambre durante el 2018.

El derecho a la alimentación es uno de los derechos básicos, que a su vez incluye los derechos a proteger del hambre, a tener una alimentación adecuada y a la seguridad alimentaria. Este derecho está incluido en la Constitución Nacional Argentina en el artículo 75 inciso 22, que incorporado en la reforma constitucional de 1994 y enunciado en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, en su artículo 25.

Particularmente en los niños, niñas y adolescentes, una alimentación de calidad nutricional acorde a cada etapa de crecimiento y desarrollo constituye unos de los pilares claves para garantizar la expresión del potencial genético. En cada una de estas etapas las necesidades nutricionales junto a las particularidades en la velocidad de crecimiento, como en su composición corporal, determinan el requerimiento calórico y nutricional que debe ser cubierto a fin de evitar, no solo la detención de crecimiento y compromiso en procesos madurativos, si no evitar la aparición de enfermedades por carencia y elevar el estado de vulnerabilidad.

En este mismo sentido, el documento destaca un constante incremento de la asistencia a comedores infantiles alcanzando el 35%. Es importante mencionar que en muchos casos los mismos no están supervisados por personal profesional que pueda garantizar la calidad y cantidad de los alimentos ofrecidos, siendo los licenciados en nutrición el eslabón fundamental en la formulación, ejecución y supervisión de los distintos programas alimentarios. Esta institución pone a disposición la capacidad técnica de nuestros colegas de la provincia de buenos aires para buscar conjuntamente alternativas para mejorar esta situación.