La denuncia de la chica de 23 años fue publicada en redes sociales el pasado 1 de junio. Según su relato, tres personas habrían tratado de interceptarla en la esquina de 2 y 40, cerca de las 22. “Nunca en la vida me sentí tan vulnerable y expuesta como cuando caminaba y corría a mi casa”, escribió.

“Lo primero que te dicen es ‘no vuelvas a andar sola en la calle a esa hora’. Y yo aún con miedo pensaba, ¿por qué soy yo la que no tiene que estar en la calle tranquila? ¿Somos nosotras las que nos tenemos que cuidar de ellos”. Así comenzó el descargo de Magdalena Lucía, la joven platense que publicó en Facebook una secuencia de situaciones que vivió el pasado sábado 1 de junio, cerca de las 22, en la esquina de 2 y 40.

La chica relató haber experimentado “lo que ninguna de nosotras quiere vivir jamás: me quisieron llevar”. Según su relato, volvía de comprar en un negocio de la zona cuando una chica de su edad se le arrimó “de manera extraña”, preguntándole dónde quedaba 7 y 38. “En un momento pensé en parar y ayudarla a llegar, y de repente de la esquina de enfrente apareció un hombre de piel morena, senegalés, caminando muy rápido hacia donde estaba yo. Y no sé qué habrá sido, si mi actitud corporal o qué, pero desistieron de hacerme algo”, escribió.

“En cuanto crucé la esquina había otro tipo parado en la esquina y ahí me acordé. Meses atrás había visto una publicación de una chica que denunciaba lo mismo: un senegales y un gordo la habían querido levantar por la misma zona. En el momento que crucé la vereda el gordo me preguntó dónde quedaba la parada para ir a Alpargatas; en ese momento lo único que pude decir fue ‘no sé’ y salir corriendo. Después los tres se fueron para el mismo lado”, completó la joven.

“No me daban las piernas para llegar a mi casa. Nunca en la vida me sentí tan vulnerable y expuesta como cuando caminaba/corría a mi casa. Tuve una sensación de ‘me chupan y no aparezco más’; pensaba en mi hija, mis hermanas, mi mamá, en la gente que me conoce, la que no y que seguro iba a hablar giladas. Hay una realidad y es esta. A las mujeres nos desaparecen todos los días en cualquier lado a cualquier hora, y nadie hace una mierda”, lanzó Lucía en su publicación, que ya tiene más de 100 compartidos y varios comentarios mostrando apoyo tras lo ocurrido.

Hacia el final del escrito, la joven escribió: “Hoy estoy en mi casa pudiendo contar esto y hay millones de pibas que no aparecen más y seguimos mirando para otro lado. Desde el fondo de mi alma y con el corazón en la boca desde ayer, les pido a todes que no naturalicen estas cosas, esto no está bien, no tendría que ser norma o cotidiano no aparecer nunca más. Tener miedo de salir a la calle, de que te chupe la red de trata. Yo hoy les puedo contar mi experiencia; mujeres como Johana Ramallo (y tantas otras más) no”.

Por último, instó a cualquier otra mujer que haya sufrido casos similares a contactarse con ella y preguntarle por cualquier duda. “Acá nos ayudamos entre nosotras o nos regalan a la mafia”, cerró. En diálogo con este portal, adelantó que no hará la denuncia penal por el momento, ya que teme algún tipo de represalias y cree que la zona está liberada. El hecho se da luego de otro impactante caso que ya retrató este medio, en el que una nena de 14 años fue abordada a la salida de su escuela en Barrio Hipódromo y logró zafarse de sus captores, pero tras resistirse fue herida con un arma blanca en el rostro.